2- TeleCanal
www.telecanal.cl
4- Red Televisión
www.redtv.cl
5 - U. Católica de Valparaíso
www.ucvtv.cl
7- Televisión Nacional
www.tvn.cl
9- Megavisión
www.mega.cl
11- Chilevisión
www.chilevision.cl
13- Universidad Católica
www.canal13.cl
DERRIBANDO MITOS: LIBERTAD DE EXPRESION COMERCIAL
La solución no está en la inhibición del consumo, sino, por el contrario, en el acceso a él.
2005-11-14 16:29:17
Mario Davis G.
Presidente
Asoc. Nacional de Avisadores
(ANDA)
En los estados democráticos, uno de los valores rectores y fundamentales, sino el principal, es sin duda la libertad de expresión. Nadie pone en duda que tal concepto es requisito básico de la democracia, y que su máximo respeto debe ser cuidado y mantenido con el mayor celo. Sin embargo, cuando a la libertad de expresión se le establecen subcategorías o apellidos, se marginan artificialmente ciertos aspectos fundamentales y, a la postre, dicha libertad se ve inhibida.
Es el caso de lo que defiende el gremio que me toca dirigir: la libertad de expresión comercial, aquella que con sus especiales códigos y estilos expone e informa al público acerca de los productos y servicios que se han generado, esperando persuadirlo para que los prefiera, adquiera e, idealmente, adopte.
Nuestra opinión es que la comunicación es una sola. Pueden establecerse tipologías para diversos fines técnicos, pero su finalidad y destinatario no son diferentes.
Es indudable que al público le interesa estar informado respecto de lo que pasa en su entorno más cercano, el país y el mundo, en todo tipo de materias, incluso en asuntos anecdóticos, pero también necesita comunicación comercial para tomar decisiones acertadas acerca de cuáles bienes y servicios existen y cuáles preferir. Esta información no es menos importante que las otras y, por tanto, debiera tener un trato igualitario en cuanto a libertad y aprecio, lo que no siempre sucede.
Por otro lado, los receptores de la comunicación son básicamente los mismos. Entonces, ¿por qué si como ciudadanos las personas son felicitadas —y con razón— por su cultura cívica, madurez e inteligencia cuando votan en una elección, esas mismas personas son miradas como indefensas, desinformadas e incapaces cuando ejercen su función de consumidores, por lo que deben ser protegidas a toda costa?
Esta actitud es errada. Trabajamos con ellos, conocemos y respetamos
a los consumidores, sabemos que son inteligentes, críticos y que sacan conclusiones provechosas de sus experiencias.
Finalmente, quisiéramos compartir una reflexión acerca del matiz peyorativo que se le da frecuentemente al concepto del consumo. Este es la apropiación debida y el uso de bienes y servicios que nos satisfacen ciertas necesidades. El consumo es un acto natural, indispensable y no hay nada malo ni culpable en él.
Lo que está mal es la desigualdad abismal en el nivel de consumo, que lleva a la fractura social y la pérdida de cohesión y articulación nacional. Pero la solución no está en la inhibición del consumo, sino, por el contrario, en el acceso a él. No nos olvidemos que pobreza es el subconsumo y extrema pobreza, el infraconsumo .Incluyendo por cierto, educación, salud, vivienda, alimentación, cultura , recrecíón
La percepción se vuelve aún más negativa si hablamos de “consumo masivo”, frecuentemente mirado con menosprecio. No sólo es buen que muchos, ojalá todos, tengan capacidad de consumo, sino que en la práctica, es lo que hace factible. Podemos tener acceso a un determinado bien, sólo porque otros, muchos otros, lo requieren también. El acceso plural es la base y condición de la producción de bienes y servicios.
Los avisadores somos productores de bienes, satisfactores del consumo, servidores del consumidor y comunica-dores de nuestros servicios, todo lo cual requiere de mucho esfuerzo y riesgo.
Con todas las respetables diferencias que se pueda tener acerca de estos temas, nos gustaría que se comprenda nuestra visión y que se aprecie nuestra misión en pos de un país mejor.
Fuente:ANDA
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