Palabras de Ernesto Corona al asumir la dirección de la Federación de Medios de Comunicación de Chile

 In Actualidad
Ernesto Corona, Presidente de Anatel, al asumir como Presidente de la FMCS, señaló que “espero que las defensas de las libertades de expresión y de prensa continúen guiando sus rumbos, así como también el resguardo de la ética periodística”.
 
Revisa su discurso completo a continuación:
 
“Me parece de justicia que mis primeras palabras como nuevo Presidente de la Federación de Medios de Comunicación Social de Chile, sean para agradecer el gran trabajo gremial llevado adelante por el Presidente saliente, Luis Pardo Saínz.
 
En las cuatro ocasiones en que le correspondió ocupar el máximo cargo de la Federación de Medios, se entregó con generosidad y capacidad a desarrollar los principios en que se funda esta Federación y a defenderlos con fuerza y sabiduría.
 
Estamos profundamente agradecidos de Luis y le deseamos de corazón que en los proyectos personales que emprenda en el futuro, tenga el mismo éxito.
 
También recibimos con mucho cariño al nuevo Segundo Vicepresidente de la Federación, don Eduardo Martínez Espinoza, nuevo Presidente de la Asociación de Radiodifusores de Chile, ARCHI, que en tal calidad se incorpora a la mesa directiva.
 
En esta ocasión en que se ejercita el cambio estatutario de las cabezas directivas de nuestro ente gremial, parece oportuno reflexionar brevemente mirando nuestros orígenes y acercándonos a las motivaciones que hace casi tres décadas impulsaron a los dirigentes de entonces don Roberto Pulido Espinoza, por la ANP, don Jorge Navarrete Martínez, por ANATEL y don Oscar Pizarro Romero, por ARCHI a organizar esta Federación.
 
Chile había retomado su vida democrática.  Se abrían con fuerza los caminos de la libertad de expresión, había la firme voluntad de aprender de los errores del pasado y construir juntos una mejor democracia.  Se tenía la convicción que el rol de los medios de comunicación era fundamental en el proceso democrático, en su desarrollo y perfeccionamiento.
 
De esas inquietudes, basadas en los principios de cada una de las entidades gremiales de medios, se vio la necesidad de trabajar en conjunto algunos temas en que nuestras visiones coincidían plenamente.
 
Se dijo, veamos cómo somos capaces de aglutinarnos alrededor de lo que nos une no pensando en las legítimas diferencias que la especificidad de cada medio puede generar coincidiendo en la libertad de expresión como elemento de plena unidad doctrinaria.
 
Nuestra Federación ha vivido con fuerza esta orientación y creo, sinceramente, que hemos cumplido el mandato que se comprometió al crearla.
 
Hoy gozamos de libertad de expresión en Chile y reconocemos el respeto que ha tenido el Gobierno de este derecho.
 
En estos años de existencia, a la Federación le correspondió una activa participación en el perfeccionamiento y expansión de estas libertades y en su defensa vigorosa frente a cualquier intento de limitarla.
 
Seguiremos el mismo camino en el futuro con espíritu de diálogo, con voluntad de colaborar con presencia activa, respetuosa pero muy firme en la defensa de principios y valores.
Debemos resaltar el esfuerzo que ha hecho la Federación en promover la autorregulación, elemento fundamental en la sociedad moderna que los gremios deben asumir como una obligación frente a sus asociados y a la comunidad.
 
Dentro de esta autorregulación, señalo la participación que tenemos en el CONAR (Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria) y el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación, autónomos e integrados por distinguidas personalidades del mundo académico, judicial, profesional periodístico, publicistas, juristas, etc.
Hoy, junto con agradecer a todos quienes han sido parte de estos Consejos, declaramos formalmente el más pleno respaldo y respeto a su autonomía.
 
Estimados Amigas y Amigos. Han pasado años desde la época en que estuvimos fuertemente limitados los medios de comunicación en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.
A quienes nos correspondió vivir esa etapa, aprendimos cuán importante era y cómo debíamos, llegado el momento, defenderla de manera integral.
 
La libertad de expresión como la que hoy tenemos, debe ser un incentivo para reaccionar con prontitud frente a cualquier hecho o propuesta que pueda restringirla en los ámbitos editoriales, en una censura previa disfrazada de múltiples formas como por ejemplo, orientaciones informativas, en la limitación a la creación de medios, en el uso de la inversión publicitaria como elemento de presión, en las restricciones al acceso a las fuentes de la noticia, en imposiciones de cargas arbitrarias y discriminatorias en contra de los medios.
 
Todo esto, en la mayoría de los casos, aparece dentro de iniciativas que buscan abordar situaciones que afectan a la comunidad, pero al incorporarse dentro de las posibles soluciones, pueden llevar elementos que conlleven limitaciones peligrosas.
 
Finalizo mis palabras con un mensaje de optimismo respecto al futuro, de aliento en los trabajos comunes, de agradecimiento a la gran familia de quienes sirven diariamente a Chile y su pueblo desde la gran familia de los trabajadores de la prensa escrita, la radio y la televisión de cobertura nacional y regional”.

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